la llaga
¿por qué pagar ?



Jesús Morales Escala, "Chito".
Del grupo Brotes de Olivo y
la comunidad "Pueblo de Dios".
brotesdeolivo@todosuno.org

 

La gratuidad. Ese tema tan interesante. ¿Pobres de espíritu o pobres de verdad, de los que no tienen qué comer? ¿Medios para propagar el Reino o medios para aturdir y rellenar el tiempo que transcurre entre la partida de nacimiento y la esquela? Siendo un tema tan importante, me parece que no se le dan suficientes vueltas. Cuando estás haciendo un trabajo, tienes derecho a que te paguen por ello...

Pero, ¿ y si te están manteniendo por un trabajo que no está teniendo los frutos que dice que tiene? ¿Porqué se dice que no hay fe por la secularización de la sociedad y no se esgrimen los mismos argumentos para no recibir paga, de esa misma sociedad, por no hacer bien el trabajo? Porque, para una cosa somos religiosos y para otros somos paganos, ¿no te parece?

Por eso una gratuidad verdadera es fundamental en la gente que trabaje por el reino. Que lo que se reciba sea fruto del compartir en familia y no para pagar por los servicios prestados: Quien paga se queda satisfecho y ya ha cubierto su deuda. Pero, quien trabaja gratuitamente deja la gratuidad como débito. Así crea un vacío entre el dinero y el trabajo, poniendo a cada uno de ellos en su sitio y no mezclándolos, que es una práctica muy habitual y comúnmente aceptada.

Ocupémonos de sus cosas que él se ocupará de las nuestras. Pongamos el corazón en el reino y no la vista en la paga de fin de mes. Que las facturas no entienden de Reino es evidente. Pero no podemos pensar como una factura, porque ella no piensa. Hagamos gala de la fe que pregonamos y seamos como niños que están en manos de su padre.