0. INTRODUCCION
El presente trabajo
realizado por Enrique de la Rica, es el complemento a la exposición
realizada en el curso de doctorado "Lenguaje, lenguajes" impartido
por la Doctora Casilda de Miguel, en el Programa de Doctorado en Comunicación
Audiovisual y Publicidad de la Universidad del País Vasco.
En dicha exposición,
visionamos una serie de anuncios publicitarios americanos, seleccionados
del libro de Wilson Bryan Key "Seducción Subliminal" (Vergara/Diana),
que nos sirvieron de introducción para debatir sobre la posible utilización
del lenguaje subliminal en la publicidad española. Se proyectaron
para dicho debate anuncios de revistas de actualidad españolas publicadas
en los meses de abril y mayo de 1.992.
En este trabajo,
se comentan y se resumen los aspectos más interesantes de las obras
y artículos escritos sobre publicidad subliminal, principalmente
el ya mencionado "Seducción Subliminal" de Bryan Key, "Persuasores
Ocultos" de Vance Packard (The Hidden Persuaders, Editorial Sudamericana)
"Subliminal, escrito en nuestro cerebro", de Eduardo García
Matilla (Bitácora)
1. HELADOS Y PALOMITAS
SUBLIMINALES
El 10 de junio de
1.956 se publicó en primera página del London Sunday Times,
el artículo titulado "Ventas a través del subconsciente".
Se trata del ejemplo más conocido y comentado sobre publicidad subliminal.
Por su interés histórico, vamos a reproducir íntegramente
el texto del periódico británico.
SUNDAY TIMES NUM.6943
DE 10 DE JUNIO DE 1956
VENTAS A TRAVES
DEL SUBCONSCIENTE:
"ANUNCIOS INVISIBLES"
Según informaciones
llegadas a Londres, una técnica de ventas, extraída de la
obra 1.984 de George Orwell, ha sido recientemente experimentada con el
público americano. El flash de una publicidad de helados fue proyectado
durante una fracción de segunda en el transcurso de la exhibición
ordinaria de una película en un cine de New Jersey.
Para los asistentes,
la publicidad resultó invisible por ser subliminal. Apareció
en pantalla por un espacio tan corto de tiempo que no pudo se conscientemente
apreciada. Pero su mensaje penetró inconscientemente en el auditorio
y la venta de helados se incrementó en un sesenta por ciento.
Hace ya algunos años
que los psicólogos vienen experimentado sobre los efectos subliminales,
tanto visuales como auditivos. Sonidos tan débiles que no pueden
ser oídos conscientemente, pueden sin embargo producir efectos en
el subconsciente.
Por ejemplo, se ha
demostrado que la gente es capaz de diferenciar entre puntos y rayas en
código morse emitidos a un volumen inaudible para el oído
humano. De forma similar, un reciente trabajo realizado en Gran Bretaña,
ha demostrado que proyectando palabras sobre una pantalla, con tan baja
intensidad que resultarán invisibles, sin embargo su significado
puedo ser captado por los espectadores.
La velocidad del
ojo
La razón de
la consecución de los efectos subliminales está sujeta a la
parte organizativa del cerebro responsable de la consciencia. Parece que
la sensibilidad del ojo y del oído se incrementa a nivel del cerebro;
la audición subliminal existe cien puntos a nivel por encima de cualquier
débil sonido susceptible de ser captado por el oído.
Naturalmente, el
problema con experiencias de esta naturaleza, es el de cuantificar la captación
de mensajes invisibles e inaudibles. El único método que se
puede utilizar es el de la estadística. En el caso de la publicidad
en el cine, hay que analizar cuántos helados se venden con la publicidad
invisible y cuántos menos sin ella.
Recientemente fui
objeto de un test subliminal. Tuve que mirar por unos binoculares conectados
a un complicado aparato que producía palabras a muy baja intensidad:
quedé convencido de que era enteramente incapaz de captar ningún
mensaje. No obstante, resulta abrumadora la evidencia de las estadísticas.
(Por el corresponsal
del Sunday Times)
El escritor Vance
Packard aludió brevemente a este tema en su popular libro "Los
persuasores ocultos", utilizando como referencia datos del texto que
hemos transcrito, y añadiendo las siguientes aportaciones como complemento.
"Cuando le pregunté
al doctor Smith sobre el supuesto experimento con el anuncio de helados,
me dijo que nunca lo había oído mencionar y expresó
su escepticismo respecto al mismo (...)"
Un representante
del London Sunday Times comentó:
"Aunque los
hechos que publicamos están bien atestiguados, las autoridades que
los respaldan no quieren identificarse".
Packard cierra su
referencia a este tema (en total una página de su libro) con una
alusión a la BBC.: Dice Vance Packard: "Desde la publicación
del artículo, se han pasado dos programas parecidos por las emisoras
de T.V. de la BBC pero aunque se reconoció cierto éxito, se
convino en general que tales anuncios son más adecuados para el cinematográfico
que para la pantalla mas lenta de la TV."
En Norteamérica,
estos experimentos pasaron totalmente desapercibidos hasta un año
después, en que coincidieron dos acontecimientos que provocaron el
estallido del gran escándalo. Por una parte, la publicación
en 1.957 del libro de Packard "Los persuasores ocultos", antes
citado, que sensibilizó a la opinión pública sobre
las sofisticadas técnicas de manipulación de la publicidad
y levantó una amplia polémica acerca de la legalidad de estas
actividades. Por otra parte, se realizó la segunda experiencia de
la publicidad subliminal conocida, y en esta ocasión trascendieron
circunstancias y resultados concretos. Este experimento fue dirigido por
James Vicary, uno de los psicólogos sociales más conocidos
por sus aportaciones a la publicidad en el terreno de las investigaciones
motivacionales.
Se realizó
en un cine de New Jersey, durante las seis semanas que duró la exhibición
de la película Picnic. En este período, se insertaron a través
de una máquina especial (taquitoscopio) sincronizada con el proyector,
flashes lanzados a una velocidad de 1/3000 de segundo, con los mensajes:
"¿Tienes hambre? come palomitas", y "Bebe Coca-Cola".
El total de la muestra fue de 45.699 individuos, sobre los que se realizó
el estudio de efectividad.
La publicidad subliminal
se incluía en días alternos, para así poder comprobar
las diferencias en el comportamiento de los consumidores. Los resultados
establecieron un incremento en la venta de palomitas del 57,7% en los días
en los que se incluían los mensajes subliminales y también
un aumento de un 18% en las consumiciones de Coca-Cola. Los expertos echaron
la culpa de la menor eficacia en las invitaciones a consumir la bebida al
mal tiempo y consideraron que con el apoyo de la frase "Hace calor"
o "Tengo sed" se hubieran incrementado aún más las
ventas del popular refresco.
En los meses siguientes
se publicaron decenas de artículos en los diarios y revistas más
importantes de EE.UU., en los que se criticaban duramente estas prácticas
y en muchos casos se exigía una legislación que sancionara
expresamente su uso, estimando que se trataba de un atentado a la libertad
individual. También en las revistas especializadas, aparecieron trabajos
que sacaron a la luz las distintas investigaciones que se estaban realizando
en los laboratorios de psicología, sobre la percepción inconsciente.
El tema se mantuvo de actualidad hasta finales de 1958, y poco a poco las
críticas se fueron callando sin que prosperaran ninguno de los proyectos
legislativos que se presentaron en diferentes estados norteamericanos. Solamente
en los códigos deontológicos se consiguió incluir a
la publicidad subliminal como una práctica no recomendable para los
profesionales. En los años sesenta la cuestión perdió
todo el interés para los medios de comunicación. Parecía
que se daba la razón a los que se habían esforzado en demostrar
que la "travesura" de Vicary no era más que un "juego
de psicología recreativa", sin mayor trascendencia...
Vamos a volver al
libro de Vance Packard para recordar las circunstancias históricas
que permitieron a los "persuasores ocultos" aplicar a la publicidad
los estudios sobre el subconsciente y las técnicas de persuasión
más vanguardistas.
En la década
de los cincuenta, los psicólogos y los psiquiatras se incorporaron
masivamente a las empresas publicitarias norteamericanas. El auge económico
desencadenó una fiebre consumista y produjo el estallido de una feroz
guerra en todos los sectores empresariales. La publicidad ocupó un
puesto de privilegio en las batallas más encarnizadas, actualizando
a gran velocidad sus estrategias para lograr la máxima eficacia a
cualquier precio.
Una de las armas
que emplearon masivamente las agencias en aquellos años y que en
la actualidad sigue siendo un método de trabajo habitual, son los
estudios motivacionales. Louis Cheskin, pionero en su aplicación
al mundo publicitario, explica así esta técnica:
"La investigación
motivacional es la que trata de indagar los motivos que nos inducen a elegir.
Utiliza técnicas destinadas a llegar al subsconsciente, porque por
lo general las preferencias se determinan por factores de los que el individuo
no tiene conciencia. En realidad al comprar, el consumidor actúa
de manera emotiva y compulsiva, reaccionando inconscientemente ante las
imágenes y las ideas asociadas subsconscientemente con el producto".
Packard citaba a
un publicista de Milwaukee para expresar los conceptos que todavía
son hoy la piedra angular de la publicidad moderna y que Wheeler sistematizó
en su libro Frases que han hecho vender.
"Las mujeres pagan dos dólares y medio por la crema para el
cutis, pero no más de veinticinco centavos por una pastilla de jabón.
¿Por qué? Porque el jabón solamente les prometes dejarlas
limpias y la crema les promete hacerlas hermosas: (Ahora, -puntualiza Packard-,
los jabones han comenzado a prometer belleza junto con la limpieza). Las
mujeres compran, pues, una promesa. Los fabricantes de cosméticos
no venden lanolina, venden una esperanza... Ya no compramos naranjas, sino
vitalidad. Ya no compramos simplemente un auto, compramos prestigio".
Vance Packard califica
de "manipulaciones de símbolos" y de "psicólogos
de las profundidades" a estos expertos que dedican su vida a bucear
en el subsconsciente, a la búsqueda de nuestras angustias, nuestros
deseos y nuestros miedos más escondidos, para usarlos posteriormente
en las campañas de publicidad.
En "Los persuasores
ocultos" (1957) hay muchos ejemplos de los métodos que se utilizan
en estas investigaciones y de sus resultados. Seleccionaremos algunos. "El
instituto de Investigación del Color, quiso comprobar la influencia
que tenía el color de los envases de detergente sobre la decisión
final de adquirir uno u otro producto. Se reunió a un grupo de amas
de casa y se les ofrecieron tres cajas distintas que contenían el
mismo detergente, pidiéndoles que los usaran durante varias semanas
y después dijeran cuál consideraban el mejor para los lavados
delicados.
En el diseño
de la primera caja predominaba el amarillo, color que los expertos creían
que era el mejor para los escaparates y las estanterías por su fuerte
impacto visual.
En la segunda caja,
el azul era el color fundamental sin nada de amarillo; y la tercera era
azul con trozos amarillos. En sus contestaciones, las amas de casa coincidieron
en señalar que el detergente de la caja amarilla era demasiado fuerte,
y hasta en algunos casos se quejaron de que había estropeado su ropa.
En cuanto al detergente de la caja azul, las amas de casa consideraron que
dejaba sus ropas con aspecto sucio. La tercera caja, que según el
Instituto tenía un equilibrio perfecto de colores, recibió
una respuesta abrumadoramente positiva.
Las mujeres encuestadas
dedicaron palabras como "hermoso" y "maravilloso" para
describir el efecto del detergente de esta caja, sobre sus ropas..."
Veamos otro ejemplo
interesante que recoge Packard en su libro, esta vez relacionado con los
estudios sobre las inseguridades y los miedos de los compradores:
"...Esta investigación
demostró que una de las razones por la que las amas de casa jóvenes
prefieren el supermercado a la tienda más pequeña, es que
en ésta, al tener que tratar con un dependiente, les es más
difícil disimular su ignorancia sobre los alimentos. La Jewel Tea
Company averiguó, mediante un estudio de motivaciones, que este temor
es particularmente común cuando las mujeres se enfrentan al carnicero,
al que le tienen miedo porque saben muy poco acerca de las partes de la
res. La cadena de grandes almacenes Jewel, en consecuencia, comenzó
a preparar a los encargados de la sección de carnicería para
que demostraron especial paciencia y simpatía con sus clientes. Esta
táctica produjo un aumento considerable de las ventas en todas las
demás secciones".
Finalmente vamos
a volver con James Vicary, para recordar otro de sus experimentos. Aunque
hayan pasado casi cuarenta años, conviene que conozcamos los métodos
que se emplearon y se emplean aún hoy para explotar nuestras debilidades.
"James Vicary quiso averiguar la razón del incremento de las
compras impulsivas (según Du Pont, otro psicólogo social siete
de cada diez compras se deciden en el supermercado). Sospechó que
algo especial ocurría en la psicología de las mujeres que
entraban al supermercado. Influyó que quizá sufrieran un aumento
de la tensión al enfrentarse con muchos productos distintos, y por
eso se veían obligadas a hacer las compras deprisa. La mejor manera
de descubrir lo que pasaba dentro de los clientes sería utilizar
un galvanómetro o detector de mentiras, lo cual era evidentemente
poco práctico. Otro procedimiento, casi tan ventajoso, era usar una
cámara cinematográfica oculta, para registrar el promedio
del parpadeo de los clientes mientras compraban. La rapidez del parpadeo
sirve como índice bastante preciso de la tensión interna.
Según el señor Vicary, la persona normal parpadea alrededor
de treinta y dos veces por minuto. Si se siente tensa parpadea con más
frecuencia; bajo tensiones extremas llega a hacerlo hasta cincuenta o sesenta
veces por minuto. En cambio, si su estado es de completa placidez, su parpadeo
puede reducirse a veinte veces o menos aún. (La hipnosis supone un
parpadeo cero)". Vicary instaló cámaras en distintos
establecimientos y siguió a decenas de mujeres.
Los resultados fueron
sorprendentes. El parpadeo de las clientas en lugar de aumentar, como él
suponía, descendía a un promedio anormal de hasta catorce
veces por minuto. Las mujeres habían alcanzado la primera etapa de
la hipnosis, que Vicary denomina proceso hipnogógico. Sin duda la
acumulación de objetos de consumo con atractivos colores, la temperatura,
el sonido, la aglomeración de personas con sus carritos atestados
de productos, inducen a esta sensación artificial de desorientación.
Packard termina de
relatar el experimento de Vicary con estos interesantes datos.
"Muchas de las clientas estaban tan hipnotizadas que pasaban al lado
de vecinas y viejas amistades sin conocerlas. Algunas tenían la mirada
un poco vidriosa. (...) Cuando las amas de casa llenaban sus carritos y
se dirigían a la caja, el parpadeo comenzaba a aumentar hasta veinticinco
veces por minuto. Luego al oir el sonido de la caja registradora y la voz
del cajero pidiendo dinero, el parpadeo subía sobre lo normal a unas
cuarenta y cinco veces por minuto. En muchos casos sucedió que las
mujeres no tenían para pagar todas las cosas que habían comprado.
Teniendo en cuenta
esta fuente de impulsos adquisitivos que es el supermercado, los psicólogos
se han asociado con los expertos en comercialización, para convencer
al ama de casa de que compre productos que no necesita, o que incluso puede
no desear hasta que los ve, seductores, en las estanterías".
Como se ha podido
apreciar por estos ejemplos el experimento de New Jersey no fue un hecho
aislado, sino un paso más en la búsqueda de técnicas
eficaces de persuasión. Por lo tanto, James Vicary se basó
en principios científicos, hoy plenamente contrastados, para llevar
adelante sus experiencias.
Podemos volver a
la publicidad subliminal y revisar las bases en las que se fundamenta. Desde
un planteamiento meramente fisiológico, hay que considerar que el
ojo humano es lento y sólo percibe conscientemente imágenes
transmitidas a determinadas velocidades.
Además existe
una característica, o tal vez podríamos calificarla de defecto,
que se denomina "resistencia retiniana", y que consiste en que
la última imagen que hemos visto se mantiene durante décimas
de segundo en nuestra retina. Gracias a esta característica, es posible
que exista el cine que, como todos sabemos se basa en el paso a una determinada
velocidad de imágenes fijas (24 por segundo) que nos proporcionan
una sensación ficticia de movimiento. Aunque entre fotograma y fotograma
la pantalla queda en negro por el paso del obturador, conscientemente no
lo percibimos por la citada "persistencia retiniana".
¿Qué
sucedería si intercaláramos un fotograma distinto, a los veinticuatro
que forman un segundo de proyección? Aunque difícilmente captaríamos
el contenido de la imagen, si notaríamos algo extraño en la
pantalla, que ensuciaría el discurrir normal de la proyección.
Sin embargo, utilizando un aparato que pueda pasar esa imagen a mucha más
velocidad, por ejemplo a 1/150 de segundo, a 1/3000 de segundo, ningún
espectador sería capaz e notar nada extraño en la proyección.
El aparato en cuestión es el taquistoscopio, que se emplea habitualmente
en los laboratorios de psicología experimental.
Por lo tanto, es
posible proyectar imágenes invisibles para el ojo humano. El siguiente
paso es analizar si esos mensajes son captados por nuestro cerebro, que
a nivel inconsciente está demostrado puede recibir y almacenar imágenes
a mucha más velocidad.
Todos los estudiosos
del tema coinciden en señalar al doctor O. Poetzle, un psiquiatra
discípulo de Sigmund Freud, como el inspirador de los experimentos
subliminales. A grandes rasgos Poetzle afirma que de las 100.000 fijaciones
que hacen los ojos del hombre a lo largo del día, sólo una
pequeña cantidad de la información recibida es capatada conscientemente.
La inmensa mayoría es percibida inconscientemente. En su "teoría
de la exclusión" el psicólogo afirma que los sueños
están compuestos por este material recibido subconscientemente.
En muchos casos los
detalles excluidos de nuestra percepción consciente son aquellos
que nos podrían provocar angustia o temor y que, según Poetzle,
si los liberamos por la noche, eliminaremos gran parte de su carga negativa
al convertirnos en "casa soñada"...
Está claro
el mecanismo que se pretende desencadenar con los mensajes subliminales.
Tras burlar el filtro inicial de los sentidos, se trataría de llegar
directamente al subsconciente y allí dejar que nos interese. De esta
forma podríamos provocar deseos o angustias y en resumen, manipular
la voluntad de los seres humanos, colocando cargas de profundidad dentro
de sus cerebros que se accionarían en las circunstancias preestablecidas.
1. REPASO HISTORICO A LA HISTORIA DE
LA PERCEPCION SUBLIMINAL
La primera mención
registrada sobre la percepción subliminal podría ser la realizada
en los escritos de Demócrito (400 a.C.), quien sostuvo que "mucho
de lo perceptible no es percibido por nosotros". Platón habló
de esta noción en su escrito Timeo. Aristóteles explicó
de modo más detallado los umbrales de la conciencia subliminal en
su Perva Naturalia hace casi dos mil años, y parece se el primero
en sugerir que los estímulos no percibidos de modo consciente bien
podrían afectar los sueños. Hace 2.250 años Aristóteles
explicó en su teoría del Sueño:
"Si los impulsos
que tienen lugar durante el día no son demasiado fuertes y poderosos
pasan inadvertidos debido a impulsos altamente despiertos. Pero mientras
dormimos tiene lugar lo contrario, entonces los pequeños impulsos
parecen grandes. Esto aclara lo que pasa en el sueño. Cuando sólo
hay ecos débiles en sus oídos los hombres creen que se trata
de algo relampagueante y extraordinario. Cuando sólo pasa una gota
de flema por su garganta, ellos creen que están disfrutando de miel
y dulces flores".
Aristóteles
anticipó lo que a principios del siglo se conocería como el
efecto Poetzle.
El filósofo
Montaigne se refirió a dicho fenómeno de la percepción
subliminal en 1580. En 1968 Leibniz también propuso la noción
que dice:
"Existen innumerables
percepciones prácticamente inadvertidas, que no son distinguidas
lo suficiente como para percibirlas o recordarlas, pero que se vuelven obvias
a través de ciertas consecuencias".
Durante la última
parte del siglo XIX y principios del XX, Freud y sus colegas investigaron
nuevos conceptos y teorías sobre el subconsciente y el inconsciente.
La teoría del sueño de Freud creó una base sobre la
cual uno de sus socios, el doctor O. Poetzle, hizo uno de los primeros descubrimientos
científicamente importantes sobre la percepción subliminal.
Freud dijo que los sueños tienen tres características principales:
1.protegen el dormir
al convertir el material potencialmente perturbador en
imágenes propias del soñar;
2.representan la realización del deseo;
3.los estímulos del sueño son transformados de manera simbólica
antes de surgir
en el sueño, sobre todo aquellos estímulos que amenazan al
individuo.
Poetzle descubrió
que un estímulo o una información captada conscientemente
por una persona no aparece en los sueños subsecuentes. Cuando estudiaba
las reacciones a figuras plasmadas o escondidas en pinturas descubrió
que el contenido del sueño en apariencia era trazado por los estímulos
percibidos a un nivel inconsciente anterior al sueño. El científico
formuló su Ley de exclusión alrededor de la observación
curiosa de que los seres humanos excluyen de sus sueños los datos
percibidos de manera consciente. Concluyó diciendo que el contenido
de los sueños estaba compuesto en esencia de información percibida
subliminalmente. Poetzle reflexionó sobre que el concepto de transformación
de Freud, la tercera característica del sueño, era en esencia
una modificación de material percibido de modo subliminal. Este fenómeno
de transformación fue descrito más tarde como la defensa de
la percepción, mecanismo mediante el cual el individuo se protege
a sí mismo de la información que podría ser poco placentera,
potencialmente dañina o que produjera consecuencias de ansiedad.
La información amenazadora depositada en el inconsciente debe ser
enterrada o transformada en algo relativamente inofensivo antes de ser admitido
en la conciencia. El análisis del sueño durante la psicoterapia
se basa en la interpretación del estado transformado de manera lenta
y cuidadosa para que el paciente pueda aprender a vivir con comodidad cuando
surgen del inconsciente los recuerdos penosos.
Los colegas de Poetzle
teorizaron que los ojos hacen cerca de 100.000 fijaciones diariamente, sólo
una pequeña parte de estas fijaciones diariamente, sólo una
pequeña parte de estas fijaciones se experimenta de modo consciente.
De alguna manera el contenido percibido subliminalmente es aislado y transformado
para su reproducción posterior en los sueños. El descubrimiento
sugiere que los estímulos inducidos de modo subliminal actúan
con un efecto de reacción retardada de "alarma de reloj"
o "bomba de tiempo" sobre el comportamiento.
En efecto, una asociación
consciente puede provocar una percepción subliminal enterrada con
profundidad en el inconsciente durante semanas, meses o quizás años
después de tener lugar la percepción. Hay que tener en cuenta
la promesa que hace dicha teoría demostrable para todos los que se
encuentran en el negocio de controlar e influir el comportamiento humano.
En 1.919 Poetzle
con firmeza una relación entre los estímulos subliminales,
la sugestión poshipnótica y la neurosis compulsiva. Un individuo
realiza los actos que se le han indicado o programado que haga sin ningún
conocimiento de por qué está haciendo dichas cosas. La relación
entre los estímulos subliminales y las sugestiones poshipnóticas
es demasiado importante.
El estudio de la
percepción subliminal volvió a llamar la atención del
público a finales de la década de 1950. Los científicos
que estudiaban el comportamiento habían experimentado con las teorías
de Poetzle durante treinta años. En 1957, James Vicary, investigador
del mercado norteamericano, demostró el taquistoscopio, máquina
que sirve para proyectar en una pantalla mensajes invisibles que pueden
ser captados por el subconsciente. (De este aparato hablaremos en el punto
8).
En 1958, después
de publicarse el libro de Vance Packard "The Hidden Persuaders",
los investigadores de la motivación Ernest Dichter y Louis Cheskin
fueron amonestados públicamente debido a sus contribuciones científicas
que habían sostenido los intentos de los publicistas por manipular
a las personas.
En este tiempo los
legisladores y el público fueron sacudidos por las implicaciones
encerradas en la percepción subliminal o subauditiva. Aunque nunca
entró en vigor, se introdujo una ley en seis de las legislaturas
estatales y en el Senado de Estados Unidos a fin de prohibir legalmente
el uso de técnicas subliminales en los medios de comunicación
masiva.
Es interesante examinar
la reacción pública de hace doce años. El Newsday juzgó
el instrumento subliminal como "la inversión más alarmante
desde la bomba atómica".
El New Yorker dijo:
"Hemos llegado a la penosa era en que pueden ser violadas y penetradas
tanto las cosas como las mentes". Phyllis Battelle, del New York Journal
American, dijo: "A parte de mi fundamental horror frente a la idea
de ser estimulado a actuar sin mi consentimiento... Me imagino el anuncio
invisible como una ruta directa al desenfrenado."
El The Saturday Review
fue elocuente. En un editorial completo dijeron: "La mente subconsciente
es la parte más delicada del instrumento más frágil
de todo el universo. No debería ser ensuciado, mancillado o deformado
para aumentar las ventas de palomitas de maíz o cualquier otra cosa.
En el mundo moderno no hay nada más difícil que proteger la
privacidad del alma humana."
El congresista James
Wright de Texas financió un proyecto para prohibir cualquier aparato
que fuera diseñado para anunciar un producto o adoctrinar al público
mediante una impresión en el pensamiento subconsciente.
En una reciente investigación
sobre los dirigentes de negocios y la colectividad, más del 90 por
ciento de los que habían oído hablar sobre las técnicas
de la comunicación Subliminal, creyeron que las técnicas de
la comunicación por ley tanto en Estados Unidos cuanto en Canadá.
Muchos de los individuos entrevistados parecieron sentir repulsión
ante la simple idea de que dichas técnicas pudieran se consideradas
para utilizarse en los negocios norteamericanos. Alrededor del 60 por ciento
de los que habían oído hablar de los subliminales pensaron
que toda la idea de la comunicación subliminal era absurda, algo
así como ciencia-ficción sin ningún sentido.
Una revisión
en las leyes de Estados Unidos y Canadá falló a favor de cualquier
prohibición legal en contra del uso de técnicas subliminales
o subauditivas en la comunicación publica. A pesar de que muchas
de estas leyes fueron introducidas durante el período 1957-1958,
y recibieron gran publicidad, nunca fueron aprobadas. Por tanto, fue extraño
descubrir que prácticamente todos se sintieran protegidos contra
la manipulación a través del inconsciente. Aunque aquellos
no creían que dicha manipulación fuera posible estaban seguros
de "estar protegidos por la ley".
3. EL SEXO EN LA PUBLICIDAD SUBLIMINAL
En 1973, Wilson Bryan
Key, con la publicación de su libro "Seducción Subliminal",
puso nuevamente la cuestión de actualidad en los EE UU. La obra,
un texto fundamental para todos los que se interesan por este fenómeno,
da a conocer muchas de las técnicas empleadas para producir mensajes
subliminales. Además, en ella se denuncia con dureza la impunidad
con la que trabajan los expertos en la manipulación psicológica:
"La percepción
subliminal es un tema que casi nadie quiere creer que exista, y si existiera,
son menos aun los que piensan que pueda tener una aplicación práctica.
Sin duda resulta más fácil ignorar simplemente lo que pasa
(...) Todos hemos sido embaucados y manipulados con estímulos subliminales
que los mercaderes de la comunicación dirigen a nuestro subconsciente.
Estas técnicas son utilizadas ampliamente por los medios de comunicación,
la publicidad, las agencias de relaciones públicas, las compañías
industriales y comerciales e incluso el mismo gobierno federal. Todos han
sabido guardar muy bien el secreto. El ciudadano común, así
como la mayoría de los sociólogos e intelectuales, simplemente
no saben lo que está sucediendo. Por otro lado, y todavía
más sorprendente, parecen no querer saber lo que ocurre".
El profesor Bryan
Key se propuso en este libro y en sus obras posteriores, "Media Sexploitation"
y "The Clam-Plate Orgy", denunciar las manipulaciones que se emplean
habitualmente en la publicidad norteamericana y con este propósito
reunió una amplia serie de ejemplos en los que, según él,
se utilizaron técnicas subliminales.
El primer caso que
analiza es, sin duda, uno de los más representativos. Se trata de
un anuncio de ginebra Gilbey's publicado en 1971 en la revista Play Boy.
Este es el anuncio que fue proyectado y comentado en la sesión de
exposición del trabajo).
Bryan Key realizó
una investigación con un millar de individuos, a los que pidió
que observaran detenidamente esta página de publicidad. Ninguno de
los sujetos escogidos estaba familiarizado con las técnicas subliminales
y recibió instrucciones para que trataran de expresar por escrito
solamente las sensaciones o los sentimientos que les producía el
anuncio, sin entrar en un análisis en profundidad del contenido.
Los resultados fueron
sorprendentes. Según él:
"Aunque un 33%
sólo percibió una botella y un vaso con hielo, un 62% describió
sentimientos como "satisfacción", "sensualidad",
"romance", "estímulo", "excitación",
"agitación", y varios jóvenes tuvieron sensaciones
que interpretaron como de "lujuria"".
¿Por qué
una imagen aparentemente tan inocua, acompañada por un slogan tan
poco erótico como "Rompe la botella escarchada", puede
producir en la mayoría de los encuestados unos sentimientos tan evidentes
de sensualidad?
Bryan Key nos descubre
el truco en su libro.
"Vamos a fijar
nuestra atención en los cubos de hielo. Observemos el tercero, empezando
por arriba. ¿Pueden ver dos gruesos trazos paralelos?...No cuesta
demasiado trabajo descubrir una letra E... Ahora fijémonos en el
cubo de más arriba... Sigamos con los ojos la unión de la
raja de limón y el hielo. Aunque resulta más difícil
de ver, puede adivinarse una letra S... y ahora vamos al cubo de abajo.
Observaremos con toda nuestra atención, un pequeño triangulo
en la parte inferior y tratemos de buscar los trazos que parecen formar
un aspa... Aunque está más oculta, intenten encontrar una
letra X. ¿Ven ustedes la palabra SEX camuflada entre las sombras
e irisaciones de los cubos de hielo?...
El profesor Key considera
este anuncio como subliminal, aunque podemos percibir, si estamos avisadas,
la imagen escondida que han pretendido ocultar sus creadores. En sentido
estricto, podríamos hacer una distinción entre las imágenes
y los sonidos subliminales puros, que en ningún caso podremos captar
conscientemente y que, por lo tanto, tienen que estar elaborados con una
tecnología especial; y aquellos otros que están escondidos,
con la intención de que sólo los captemos conscientemente,
aunque si estamos advertidos o los buscamos, podemos descubrirlos y observarlos
con claridad. En ambos casos el objetivo es el mismo, burlar nuestra capacidad
de percepción consciente, y por eso la mayoría de los expertos
en el tema se inclinan por generalizar y atribuir la denominación
de subliminal a unos y otros mensajes.
Por ejemplo, el profesor
José Lorenzo González en su libro "Persuasión
Subliminal y sus técnicas" ofrece una definición muy
ajustada de la percepción subliminal.
"Se denomina
percepción subliminal a la captación de un estímulo
que, por diversas circunstancias, como baja intensidad, falta de atención
o breve duración del mismo, no alcanza la representación consciente
y, sin embargo, determina la conducta de la persona al margen de su voluntad
consciente (...) El nombre de percepción subliminal, atendiendo al
significado de la palabra, alude solamente a la captación de estímulos
por debajo del umbral sensorial mínimo y, por extensión a
los que se hallan por encima del umbral absoluto superior".
Más tarde
el profesor González amplía el concepto.
"...Sin embargo,
en la práctica, percepción subliminal y percepción
inconsciente, por lo general se toman de forma equivalente. Cuando esto
sucede, el umbral al que se alude no es el sensorial, sino el de reconocimiento
consciente (...) Con el fin de evitar toda ambigüedad, los psicólogos
prefieren hablar de un umbral de consciencia. En este contexto, percepción
subliminal, se toma como sinónimo de percepción inconsciente".
Esta consideración
amplia o restrictiva del concepto subliminal es básica a la hora
de legislar sobre la materia, pero esta cuestión no deja de ser la
más conflictiva en principio: ¿qué se puede considerar
publicidad subliminal?
Evidentemente, una
vez avisados, todos podemos encontrar y ver los significados de los anuncios
proyectados en la exposición: Ginebra Gylbeys, Camel, Agua Mineral...
¿Son subliminales? En mi opinión, esta es la primera cuestión
a resolver antes de continuar la discusión: ¿Qué es
y como se define la subliminalidad?
Veamos algún
otro ejemplo de ocultación de mensajes dentro de imágenes
aparentemente inocuas. Estas técnicas de camuflaje siguen los métodos
de engaño tradicionales que utilizan, por ejemplo, los prestidigitadores
que, mientras atraen nuestra atención hacia su mano derecha, con
la izquierda hacen el truco y nos dan el cambiazo sin que lo percibamos.
Las nubes, los líquidos
en botellas o vasos, los pliegues de los vestidos, los brillos sobre las
superficies del agua, son buenos lugares para esconder palabras o símbolos
que actúen sobre nuestro subconsciente sin que podamos defendernos,
atribuyendo a un producto cualidades o características generalmente
relacionadas con aspectos sexuales.(Bryan Key en su libro habla de múltiples
ejemplos de mosaicos de palabras, pero aún no he podido identificar
claramente ninguno)
La repercusión
del libro "Seducción Subliminal" fue muy importante, a
pesar de las numerosas campañas de las agencias de publicidad y de
algunas firmas comerciales, que trataron de ridiculizar las tesis de Bryan
Key.
La polémica
se reactivó en Estados Unidos y Canadá y volvió a debatirse
la necesidad de que se implantasen sanciones penales que castigaron el empleo
de estas técnicas...
Hay que reconocer
que treinta años después del experimento de New Jersey poco
se ha conseguido en el terreno legal y a nivel informativo sigue existiendo
un profundo desconocimiento sobre esta cuestión, que mantiene de
actualidad lo que Bryan Key escribió hace dieciseis años.
"...El ciudadano
común, así como la mayoría de los sociólogos
e intelectuales, simplemente no saben lo que está sucediendo. Por
otro lado, y todavía más sorprendente, parecen no querer saber
lo que ocurre..."
4. LA ILUSION DE REALIDAD DE LOS MEDIOS MASIVOS DE
COMUNICACION
La percepción
subliminal es un tema que casi nadie cree que exista, y, si en realidad
existiera, se desdeña la idea de que pueda tener aplicación
práctica. Bryan Key, en su libro "Seducción Subliminal"
dice lo siguiente:
"Sin duda, es
más cómodo ignorar simplemente lo que pasa. Después
de todo, la mayoría de los norteamericanos sacan provecho de lo que
probablemente sea la nación más grande de la tierra, y están
bendecidos con riquezas que van más allá de las fantasías
extravagantes de los faraones, de los césares o los kanes de la China
antigua. Pero, principalmente porque los norteamericanos están sobrealimentados,
excedidos de peso, y son de manera exagerada indulgentes dentro de un mundo
en donde la mayoría de las personas se acuestan hambrientas cada
noche, deberían saber claramente lo que les están haciendo
subliminalmente, a pesar del dolor o intranquilidad que esto podría
causarles.
Probablemente no
sean los únicos que encuentran difícil la autocrítica,
en especial cuando ésta está dirigida a su modo de vida, el
tan conocido estilo de vida norteamericano."
En su libro, estudia
la percepción subliminal y la forma en que creemos que pensamos.
En el concepto de fenómenos subliminales están incluidas todas
aquellas técnicas que ahora son conocidas por la comunicación,
y por medio de las que millones de seres humanos son manejados y manipulados
diariamente sin ser conscientes de ello.
"Las técnicas
son utilizadas ampliamente por los medios de comunicación, la publicidad
y las agencias de relaciones públicas, compañías industriales
y comerciales y por el mismo gobierno federal." "Han sabido guardar
muy bien el secreto. El ciudadano común, así como la mayoría
de los sociólogos y conductistas, simplemente no saben lo que está
sucediendo. Por otro lado, y todavía más sorprendente, parecen
querer ignorar lo que ocurre. Cualquier investigación implica primero
una averiguación sobre los propios sistemas fantasiosos, las imágenes
propias, las ilusiones, las vanidades personales y los motivos secretos.
Esta es una investigación que podría hacer que aun el más
testarudo de nosotros se sintiera extremadamente incómodo. Los lectores
descubrirán por sí mismos que la investigación puede
lograr que se sientan tranquilos, dóciles, que consideren a los individuos
defensivos, que se superen y sean emprendedores. Sin embargo, desde otro
punto de vista, si lo que halagüeñamente hemos llamado nuestra
civilización se sostiene otro cuarto de siglo, es imperativo que
encontremos con detalle lo que ha estado pasando tanto a nosotros cuanto
a nuestro mundo en este nivel de inconsistencia. En treinta años
la población mundial se duplicará. En cien años se
cuadruplicará. Incluso más, ninguna persona que viva actualmente
en una sociedad industrializada está más allá de unos
cuantos minutos de la punta de un proyectil de guerra, del blanco de un
misil armado con una bomba de hidrógeno o de agentes biológicos
militares. Los misiles podrían ser obsoletos."
"En la actualidad
cualquier nación del mundo puede fabricar bombas nucleares. La tecnología
sigue cara, pero está a disposición de todos. Es bien sabido
que estas bombas pueden ser enviadas en un portafolios si fuera necesario".
"Es fascinante
preguntarse cuánto más tolerará este mundo, hambriento
y empobrecido, la increíble autoindulgencia que se ha conocido como
el modo de vida norteamericano. El gobierno de Estados Unidos ha expresado
su deseo de sacrificare a toda la población mundial, si fuera necesario,
para mantener esta indulgencia, a fin de poder enfrentarse a inevitables
crisis internacionales futuras. El vasto aumento de población es
una certeza, tal como lo es la órbita de la Tierra alrededor del
Sol, no una teoría. Ya existen desesperadas peticiones para aumentar
el abastecimiento de recursos mundiales. Un norteamericano común
consume durante su vida 54 veces más del total de los recursos mundiales
de lo que consumirá su contrapartida de la India. De acuerdo con
el reciente Estudio Rockefeller de Población, a partir de la presente
tasa de incremento el consumo norteamericano individual duplicará
su nivel actual dentro del próximo cuarto de siglo. En un mundo como
éste, afectado por el crecimiento de la población y la extinción
de los recursos, la capacidad para diferenciar entre la ilusión y
la realidad pronto se convertirá en una necesidad aun más
grande de sobrevivir. Es posible que la ilusión propia de las naciones
industrializadas del mundo haya alcanzado un nivel en el que cualquier regreso
brusco a la realidad podría ser catastrófico para su estilo
total de vida. pero esto va más allá de los que incumbe a
nuestro tema. Por supuesto, lo que percibimos conscientemente sobre nosotros
mismos y nuestros mundos tiene mucho que ver con nuestro comportamiento.
Sin embargo, el tema se ha agotado prácticamente, o por lo menos
está en vías de acabarse. Durante la década pasada
decenas de libros relacionados con la experiencia humana consciente o cognoscitiva
llegaron a las listas de éxitos de librería".
En este libro se
admite, aunque el hombre lo ignora, la existencia del papel de la percepción
inconsciente: conocimientos subliminales que manipulan, dirigen y controlan
el comportamiento humano. Todo el tema de la subliminalidad humana es desconocido,
aun cuando está omnipresente en el medio del comportamiento. Además,
"Seducción subliminal" no pretende decirle al lector lo
que debería ver o leer en los estímulos verbales y gráficos.
Está relacionado sólo con el contenido planteado por los medios
de comunicación y de lo que se supone que los lectores o público
no deberían enterarse, por lo menos en nivel consciente.
Para Bryan Key, el
uso de técnicas subliminales tiene una justificación: el alto
coste de las inserciones publicitarias. Según él, tras pagar
semejantes cantidades de dinero en una página de cualquiera de las
grandes revistas norteamericanas, un anunciante no puede permitirse el lujo
de que su anuncio pase desapercibido. En sólo un segundo (si el lector
dedica más tiempo a visionarlo será un éxito rotundo),
hemos de grabar en la mente del receptor nuestro mensaje con su argumento
de venta. "En la edición de la revista Time del 5 de julio de
1.971, en la contraportada, apareció un anuncio de la ginebra Gilbey's
London Dry. Este es un diseño clásico del arte subliminal
(ver figura 1). Suponiendo que el anuncio hubiera aparecido en la edición
mundial del Time, la contraportada bien pudo haber costado 68.450 dólares,
más otros 7.000 por conceptos de arte y producción, los que
dan un total de aproximadamente 75.000. Este anuncio podría haber
comprendido a 24,2 millones de lectores, con un resultado en ventas de 20
a 1, o sea, 1,5 millones de lectores, con un resultado en ventas de 20 a
1, o sea, 1,5 millones de dólares, lo cual sería suficiente
ginebra como para que pudiera flotar en ella el conocido acorazado de guerra,
o al menos un pequeño destructor".
Recordamos la fotografía
ya comentada, la presencia de las letras que configuran la palabra SEXO.
Bryan Key nos dice:
"Usted acaba
de percibir conscientemente su primer SEXO subliminal. Habrá muchos
más. En norteamérica, usted no puede coger un periódico,
revista, boletín, oír radio, o ver televisión sin ser
asaltado subliminalmente por equivalentes a los de los cubos de hielo. Aunque
siga sin creerlo, estos SEXOS subliminales son actualmente una parte integral
de la vida norteamericana moderna, aunque muchas personas no los hayan visto
a nivel consciente."
"De este modo,
debe considerar, en nivel inconsciente, que vio instantáneamente
en los cubos de hielo la palabra SEXO. La dimensión invisible del
significado del anuncio de Gilbey's no está oculto en la cubierta
del Time. Ese SEXO está a disposición de todos, los 24,2 millones
de lectores semanales del Time, hombres, mujeres y niños. Los lectores
vuelven invisibles estas ilusiones para el pensamiento consciente por medio
de un dispositivo psicológico al que los psicólogos han llamado
represión, y que constituye una de las defensas de la percepción."
"Recuerde que
este libro no le está diciendo lo que debería ver o lo que
significa este anuncio; sólo se interesa por la percepción
delos fenómenos que se supone que usted ni ve ni está relacionado
conscientemente con su significado. Estos son estímulos subliminales
que han sido utilizados de modo regular por los medios de comunicación
norteamericanos durante más de veinticinco años sin que nadie
supiera lo que estaba pasando." A pesar de lo sorprendente que pueda
parecer la inserción de la palabra SEX, todavía hay algo más,
mucho más fuerte, y el argumento central de la propuesta subliminal
de Gilbey's. Bryan Key nos lo revela:
"Pero todavía
hay mucho más sobre el anuncio de Gilbey's. Aun a riesgo de abusar
de la credibilidad del lector. El tapón es bastante convencional,
fue quitado por el artista con el fin de dar la idea de que la ginebra Gilbey's
está simbólicamente abierta, y disponible para el lector.
Sin embargo, el reflejo del tapón adquiere dimensiones poco usuales
al reflejarse en la superficie espejada de la mesa. Mediante otro leve esfuerzo
de la imaginación, los reflejos de la botella y del tapón
pueden ser interpretados como las piernas de un hombre, cuyos genitales
están parcialmente erectos. En este punto, debería hacer algunas
aspiraciones profundas para relajarse; todavía hay más. Los
subliminales son muy difíciles de percibirse conscientemente si se
está lo más mínimamente tenso o receloso. El hielo
derretido en el tapón podría simbolizar líquido seminal,
origen de toda vida humana. El color verde sugiere paz y tranquilidad después
de que las tensiones han sido descargadas. Por tanto, la escena se desarrolla
después del orgasmo, no antes. Esta interpretación está
reforzada por el pene a medias erecto. Por supuesto, el hielo derretido
de la botella también podría ser líquido seminal. ¿Quien
pudo haber imaginado que Gilbey's tuviera tanto que ofrecer a 24,2 millones
de lectores?"
"Ahora, si
usted es curioso y tolerante, debería observar entre el reflejo del
vaso y de la botella. La abertura vertical entre el reflejo tiene sombras
muy marcadas a ambos lados, los cuales podrían ser interpretadas
como labios, como labios vaginales, claro está. En la parte superior
de la abertura hay una gota de agua que podría representar el clítoris."
"Si la escena
fuera usada en una historia, esta vagina aún abierta sería
el lugar en el que acaba de estar el pene ya vacío. La escarcha seminal
que está por toda la botella podría sugerir a la parte primitiva
del cerebro humano, la parte que algunos psicólogos llaman inconsciente,
que acaba de pasar el coitus interruptus, o como sugiere el texto del anuncio:
"¡Y mantenga su tensión seca!" Muy fuerte, ¿verdad?.
Confieso que a mí también me chocó esta declaración
al leer por primera vez el anuncio. Pero ahora, después de seguir
investigando y buscando ejemplos similares en la publicidad española,
me doy cuenta que Bryan Key no es ningún maniático (cosa que
se le habrá pasado a alguien por la cabeza. Seguro).
Se examinó
a más de mil sujetos sobre el anuncio e Gilbey's. Sesenta y dos por
ciento de estos hombres y mujeres informó haber sentido estímulos
sexuales o excitación. Los hombres se resistieron un poco más
que las mujeres a dar una respuesta consciente sobre el contenido del anuncio.
Sin embargo, ninguno de los hombres o mujeres examinados estaba prevenido
de modo consciente del contenido subliminal, y ninguno descubrió
el secreto hasta que se les explicó después de que se registraron
sus respuestas. El anuncio parecería haber sido diseñado expresamente
para que llegara a los hombres y mujeres a través de mecanismos de
percepción inconscientes.
El modus operandi
del anuncio es vender la ginebra Gilbey's a través de un llamado
de atención hecho al subliminal mediante tendencias morbosas o exhibicionistas
existentes en un nivel inconsciente de la mente de los lectores del Time.
La orgía de Gilbey's también ha aparecido en las portadas
de otras publicaciones de Estados Unidos.
Lo perturbador sobre
todo esto es que el anuncio de Gilbey's no es un ejemplo aislado de la manipulación
subliminal a través de la pornografía: los medios de comunicación
norteamericanos están saturados de engaños similares, muchos
de ésos son mucho más objetables moralmente que el anuncio
de Gilbey's. Después de todo, la publicidad norteamericana es un
negocio de veinte mil millones de dólares anuales. En Canadá
se gastan otros mil millones. Actualmente una enorme parte de estos gastos
se dedica a la investigación, desarrollo y aplicación de los
estímulos subliminales mediante ventas muy elevadas y posibilidades
de manipulación. Por supuesto, hay serias complicaciones morales
en el uso de técnicas subliminales, como la utilizada en la comunicación
masiva. El derecho de un individuo para discernir, aun cuando se trate de
escoger la marca de una ginebra, basado en sus propias determinaciones conscientes
o voluntad propia, es una herencia básica en el concepto de todos
los pensamientos democráticos.
Más aun,
la invasión de la intimidad de una persona, no hay nada más
privado que el pensamiento inconsciente, es considerada también derecho
humano fundamental en la sociedad occidental. Los norteamericanos son los
que deben analizar esta pregunta de manera más cuidadosa, ¿podría
tener alguien derecho de explotar cruelmente los deseos, necesidades, miedos
y ansiedades que trabajan de modo incontrolable dentro de todo ser humano?
5.LENGUAJE DENTRO
DE UN LENGUAJE
Los lenguajes subliminales
no se enseñan en las escuelas: la base de la eficacia de los medios
de comunicación modernos es un lenguaje dentro de un lenguaje, que
nos comunica a cada uno de nosotros a un nivel inferior de nuestro conocimiento
consciente, que llega al mecanismo desconocido de la inconsciencia humana.
Este es un lenguaje basado en la capacidad humana de recibir información
subliminal, subconsciente o inconscientemente. Este lenguaje ha producido
de manera verdadera la base de ganancia de los medios de comunicación
masiva norteamericanos. Es prácticamente imposible coger un periódico,
o una revista, poner a funcionar la radio o la televisión, leer un
boletín de promociones o un listín telefónico, o ir
de compras a un supermercado, sin que un artista, fotógrafo, escritor,
o técnico muy inteligente manipule de manera intencionada nuestro
subconsciente.
La cultura norteamericana
puede ser descrita como una sala de masajes subliminales de autoservicio,
enorme y magnífica. La percepción subliminal no es fenómeno
nuevo. La existencia de la inconsciencia humana ha sido documentada a través
de muchos siglos por compositores, artistas, poetas, filósofos y
científicos. Actualmente hay una tendencia intelectual, sobre todo
en Estados Unidos, que insiste en que no hay nada significante a menos de
que pueda ser cuantificado y programado de modo consciente en un ordenador.
Los conocimientos creativos y otros discernimientos a dimensiones subliminales
del lenguaje y del comportamiento humano son descartados a menudo por considerárselos
un romanticismo sin importancia. Con frecuencia se confunden las medidas
con la cuantificación. Yo cuantifico, luego existo, lee la investigación
de la ciencia social moderna.
Por otro lado, la
lógica intuitiva o interior parece basarse en una percepción
implícita a un nivel que no puede ser definido como pensamiento consciente.
Si las conclusiones anteriores existen, son alcanzadas por un conocimiento
consciente limitado del proceso por el que se obtuvo la conclusión.
Con frecuencia, dichas conclusiones son descritas despectivamente como intuiciones
o conjeturas.
Muchos de los descubrimientos
más importantes se han derivado de la lógica anterior, inconsciente
o intuitiva, incluyendo el descubrimiento de las ecuaciones de la relatividad
de Albert Einstein, si es que podemos aceptar su testimonio autobiográfico
sobre cómo se desarrolló el concepto.
La mayor parte, si
no es el todo, del pensamiento humano opera mediante esta extraña
rusticidad de la mente inconsciente. En apariencia el inconsciente no percibe
las cosas simplemente, sino que de alguna manera capta el significado de
las cosas. Durante mucho tiempo se ha creído que los procesos del
pensamiento inconsciente constituyen la fuente de la capacidad creadora
del hombre, quizá la fuente de la capacidad creadora del hombre,
quizá la fuente de todas sus innovaciones. El compositor Richard
Wagner explicó que la mitología, el folklore y la música,
y en especial esta última, constituyen el inconciente del narrador,
del compositor o del músico que habla al inconsciente público,
la sociedad o la cultura. Varios teóricos creen que las intuiciones
y todo el proceso creativo podrían agruparse junto a los sueños
y la percepción subliminal como conocimientos internos prelógicos,
ya que se oponen a los procesos lógicos de la razón a través
de los cuales los seres humanos racionalizan sus acciones. Bryan Key dice
en su libro:
"Punto uno:
este estudio parte de la premisa de que existe algo en el cerebro humano
y en el sistema nervioso (mecanismo cuya descripción es incierta)
que responde a las etiquetas del inconsciente o subconsciente. Puede demostrarse
empíricamente y sin lugar a dudas que esta maquinaria existe como
un aspecto vital del comportamiento humano en todas sus manifestaciones.
Punto dos: Cómo
trabaja esta máquina (subconsciente o inconsciente, o lo que sea)
es desconocido. Lo más que han hecho la ciencia, la filosofía
y la tecnología es concebir teorías sobre cómo funciona
esta parte subliminal del cerebro. En realidad no llegamos a comprender
cómo funciona el cerebro -en términos de operaciones bioneuroquímicas-,
interrelaciones y circuito real." Sin embargo, las diversas teorías
sobre el comportamiento individual y social son con frecuencia útiles,
no necesariamente verdaderas o falsas, sólo útiles.
La mayor parte del
progreso intelectual y la comprensión de los fenómenos complejos
pierden validez una vez que la mente se engaña a sí misma
creyendo que ha descubierto el Santo Grial o una verdad eterna. Cualquier
análisis significante de la realidad debe considerar a todas estas
llamadas verdades como simples recursos tentativos.
Por tanto, este escritor
no puede asegurarse de si varias teorías, como la del simbolismo
arquetípico del Carl Jung, o la del valor del sueño de Freud,
o la del significado de la forma de Gestalt enunciada por Arnheim, o la
del complejo de inferioridad de Adler, son correctas o erróneas.
Bien pueden ser tanto lo uno como lo otro. La defensa o el rechazo de la
teoría se dejará a otros escritores que investigan y se preocupan
por nuevas síntesis teóricas.
En este libro se
utilizarán las teorías como una fuente en la cual pueden explorarse
los fenómenos subliminales, ya que los fenómenos de la percepción
subliminal sólo pueden ser tratados en términos de suposiciones
teóricas. Muchos de estos fenómenos no pueden ser considerados
explicados o hasta discutidos sin referirnos a la teoría como a un
instrumento con el cual probar lo desconocido. Cualquier lector especializado,
como sería un artista interesado en plasmar en una pintura los estímulos
subliminales, podría beneficiarse con los análisis más
precisos de las abundantes teorías, digamos, sobre cómo funciona
el ojo humano; nadie está completamente seguro de cómo trabaja
un ojo. La teoría es en esencia importante para entender un mundo
muy complejo de ilusiones y realidades en el que seguimos subsistiendo.
En realidad, durante la última mitad del siglo, las ciencias sociales
han hecho muy poco para obtener un conocimiento evidente, firme o verdadero.
Muchas de las ciencias sociales de nuestros días podrían ser
descritas como antisociales o no científicas. Eso es suficiente en
cuanto a esta teoría de teorías. Por tanto, este libro tiene
un objetivo limitado, simplemente establecer y demostrar la existencia de
la recepción subliminal dentro del cuerpo humano y el uso de las
técnicas subliminales en los medios de comunicación, que atacan
nuestros sentidos durante muchas horas al día. Este ataque proveniente
de los medios de comunicación tiene habilidad específica para
manejar, controlar y manipular el comportamiento humano a favor de una economía
nacional de varios miles de millones de dólares.
6. UN HOMBRE MECANICO:
UN MODELO
A pesar de que hoy
en día los medios de comunicación masiva explotan sobre todo
dos de las fuerzas sensoriales del cerebro, la vista y el oído, fue
Aristóteles quien exploró por primera vez la importancia de
nuestros cinco sentidos básicos: vista, oído, gusto, tacto
y olfato. Sus definiciones terminaron siendo dogmas teologales que restringieron
de modo severo la imagen de sí mismo del hombre durante casi 2.000
años. Durante la Edad Media se integró el concepto de los
cinco sentidos dentro de la filosofía escolástica, más
tarde aparecería en un ritual religioso como el de la extremaunción,
ceremonia llevada a cabo por un sacerdote cuando una persona está
a punto de morir y en la que se bendicen los cinco sentidos. Las diversas
escuelas mecanicistas de psicología del siglo XX limitaron todavía
más la imagen de sí mismo del hombre al insistir en que los
cinco sentidos se estudiaran por partes. Por ejemplo, muchos cursos universitarios
de psicología consideran separadamente a la vista del gusto, del
oído, etcétera. Con frecuencia los estudiosos asiáticos
consideran gratuita esta tentativa simplista del estudio del cuerpo humano;
dichos eruditos se han desenvuelto en una tradición intelectual que
ve al hombre como a un ensamblaje de fuerzas sensoriales integradas de manera
natural. La noción integrativa humana es de suma importancia para
las tradiciones del pensamiento budista, taoísta, confucionista e
hinduista. Hace poco tiempo que Occidente obtiene una penetración
integradora no aristotélica de cómo empezaron a desarrollarse
los conocimientos humanos, el mundo y el hombre mismo como un aspecto de
la filosofía existencial, de la semántica general y del budismo
zen.
En términos
prácticos sencillos se puede demostrar la idea mediante la cual se
sirve la comida en las tradiciones asiáticas, y cómo se opone
a la occidental. En Oriente se considera que todos los sentidos están
relacionados con la alimentación. La apariencia, o la consistencia
o el olor influye en el sabor de la comida. Por supuesto, el ambiente total
de la alimentación también influye en el sabor, emociones,
color, temperatura, sonido, etcétera. Es probable que gracia a Aristóteles
y a las instituciones que utilizan sus estudios como instrumento de poder,
sea con frecuencia muy difícil para los occidentales apreciar todo
lo que está involucrado sensualmente aun en una experiencia tan simple
y rutinaria como el comer.
Actualmente, en la
última mitad del siglo XX, el concepto de los cinco sentidos es sin
remedio anacrónico. Por lo general se reconoce que existen por lo
menos treinta y siete fuerzas sensoriales en el cerebro humano. Conforme
pase el tiempo se irán descubriendo y añadiendo a la lista
más sentidos. De los treinta y siete sentidos, más de dos
docenas están relacionados con el tacto. Si se pudiera decir que
los seres humanos poseen una fuerza sensorial que abastece al cerebro con
información, podría tratarse del tacto, la sensación
o experimentación táctil. El ser humano simplemente no puede
adaptarse y sobrevivir sin tacto. Esto incluye el contacto real de tocar,
y tocar por sinestesia, debido a que el tacto puede ser experimentado por
la vista o por alguna otra fuerza sensorial; este fenómeno es estudiado
con frecuencia en las escuelas de arte. Ejemplo de sinestesia podría
ser una pintura de un material de textura especial que simulara el cerebro
en la sensación de tocar o palpar. Bryan Key habla también
en su libro sobre ejemplos de sinestesia en el arte relacionados con la
página central de la revista Playboy.
Ahora, teniendo en
cuenta que hay treinta y siete fuerzas sensoriales, observamos que todos
estos sentidos están aportando datos simultánea y constantemente
al cerebro. Podría haber una preferencia, la que favorecería
por un tiempo a la vista, el oído o cualquier otro, mientras una
persona cambia su concentración, digamos, de un periódico
a una transmisión de radio, pero ninguno de los sentidos deja de
funcionar nunca. Los aromas que emanan de la cocina se convierten en una
parte no advertida o subliminal de un anuncio transmitido en un programa
que se está viendo en la televisión, en la sala, mientras
que en la cocina se está preparando la cena.
Este complejo de
por lo menos treinta y siete fuerzas sensoriales separadas existentes en
el cerebro es muy complicado, ya que dichas fuerzas operan continua y sincrónicamente
en una serie de preferencias que cambian de modo constante y en las cuales,
por un tiempo, un sentido o varios se vuelven determinantes. Pero la máquina
sensorial humana es mucho más complicada de lo que esto hace suponer.
6.1. La Percepción
consciente-inconsciente
Los datos procedentes
de estudios sobre neurología y psicología apoyaron con firmeza
la conclusión de que los sentidos (incluyendo los que aún
no han sido descubiertos) operan en por lo menos dos niveles de la percepción.
La información se reúne en lo que podría ser llamado
nivel congnoscitivo o consciente, en el cual cada ser humano se da cuenta
conscientemente de lo que pasa. También se reúne información
simultánea y continua a un nivel subliminal, nivel en el que en apariencia
no nos damos cuenta de manera consciente de los datos que llegan al cerebro.
Podría haber otros muchos niveles entre la percepción consciente
e inconsciente, pero con el propósito de ejemplificar, la presentación
o teoría será restringida a sólo estos dos. Estos dos
grandes subsistemas de la percepción, en la práctica, son
capaces de operar independiente uno de otro, y con frecuencia en oposición
directa. Por ejemplo, un hombre joven podría desear conscientemente
una experiencia sexual con tanta vehemencia que no podría pensar
en nada más.
Sin embargo, a nivel
inconsciente podría estar aterrado ante la perspectiva de cualquier
contacto sexual. Estos dos procesos del pensamiento operando al mismo tiempo
dentro de nuestro joven podrían traer como consecuencia una infelicidad
sustancial y hasta una posible impotencia. El sistema que procesa los estímulos
subliminales parece interesarse sobre todo por un contenido de información
emocional muy elemental y que se piensa es la parte más antigua del
cerebro humano que se desarrolló durante la evolución. Estas
sencillas manifestaciones subliminales de la actividad cerebral continúan
aun cuando la persona está inconsciente, cuando duerme o se encuentra
en estado de coma. Más aun, muchos teóricos sostienen que
el pensamiento consciente simplemente se adapta a un programa básico
establecido en el inconsciente; ninguna creencia o actitud significativa
llevada a cabo por cualquier individuo es hecha aparentemente en la base
de los datos percibidos de modo consciente. Las consideraciones conscientes,
los raciocinios y la importancia que les da un individuo parecen ser simples
adaptaciones del inconsciente.
El marco de referencia básico de la actitud o la percepción,
a través del que se evalúan los datos, parece operar a través
del llamado inconsciente. Pero, y esto es muy importante, toda percepción
humana, ya sea consciente o inconsciente, es una lucha para lograr significado
e importancia. De hecho, el nombre del juego de la percepción es
significado; una larga medida de lo que nuestra cultura exige nosotros lo
reprimimos o lo evitamos conscientemente de algún modo.
Así que por
el momento consideremos que cada cerebro humano estuviera alimentado de
información sincrónica y contínua de por lo menos treinta
y siete sentidos operando en por lo menos dos niveles de percepción.
Por más sorprendente, complicado y quizás aterrador que parezca,
al parecer esto ha venido ocurriendo en nuestro cuerpo durante mucho tiempo.
También recordemos que rápidamente opera esta máquina
humana. Los impulsos viajan a través de las neuronas en el cuerpo
a una velocidad aproximada de sesenta metros por segundo. En el intrincado
complejo de las estructuras neurológicas dentro del cuerpo, una cantidad
asombrosa de sucesos pueden ocurrir durante, digamos, el tiempo que tarda
un lápiz en alcanzar el suelo después de haber sido arrojado
con la mano.
Otra analogía,
basada en el trabajo de George Miller y otros que estudian los fenómenos
del lenguaje y del comportamiento, sugiere que en el proceso de hablar,
el cerebro acumula más o menos un par de palabras para colocarlas
delante o detrás de las previamente reunidas y estimadas en siete
vocablos. En otras palabras, conforme estas palabras individuales son escritas,
el cerebro del autor está en realidad de cinco a nueve palabras por
delante de la máquina de escribir.
Como dijo Marshall
McLuhan, la percepción es completa. Todo pasa y se percibe en su
totalidad. El proceso de redacción, la pequeña parte que se
hace consciente, es realizada de algún modo dentro del cerebro, el
cual retiene la mayor parte de lo que se percibe en total en una especie
de almacén, durante periodos variables, por completo desconocidos
conscientemente para el individuo. La complejidad y velocidad increíbles
de todos los fenómenos del lenguaje y del comportamiento, y la incapacidad
de un individuo de visualizar esta velocidad y complejidad, hacen que toda
la materia de la percepción subliminal sea difícil de aceptar.
Esto es cierto de manera especial en las culturas occidentales, las cuales
han reforzado con firmeza el autoengaño individual de que podemos
saber conscientemente todo lo que pasa a nuestro alrededor, y todavía
más.
Los procesos descritos con anterioridad son desconocidos por lo que hoy
en día llamamos "ciencia", sobre todo en términos
de las interrelaciones complejas involucradas. Sólo existen teorías
disponibles, las cuales intentan explicar todo esto; algunas veces estas
teorías son útiles, pero siguen siendo únicamente teorías.
El hombre moderno sigue estando un tanto inseguro de cómo funcionan
en realidad los mecanismos del lenguaje y el comportamiento que existen
en el organismo.
7. INFLUENCIAS SUBLIMINALES
DEL AMBIENTE
Tanto nuestro ambiente
natural cuanto el creado por el hombre están llenos de influencias
percibidas a este nivel subliminal; muchas de ellas continúan siendo
subliminales sólo por ser comunes y corrientes, aspectos cotidianos
de nuestras vidas que pasan conscientemente inadvertidos. Parece extraño
que muchos científicos contemporáneos que estudian la sociedad
y el comportamiento humano hayan ignorado con cuidado y de manera sistemática
cosas tan obvias como los efectos subliminales de, digamos, el lenguaje
humano dentro de las relaciones humanas. Esto no puede ser descartado con
simple descuido.
Sin duda, los estímulos
subliminales parecen ser normales, y quizás hasta necesarios, en
la supervivencia y adaptación humanas. Aparentemente estas percepciones
invisibles suministran importancia a los seres humanos en un mundo que de
otra manera sería inseguro e inestable. No se podrían dictar
leyes sobre los subliminales independientemente de la existencia. Es probable
que algunas de las aplicaciones comerciales destructivas y excesivas de
la prensa y televisión deberían ser restringidas; sin embargo,
las influencias subliminales serán parte de la vida mientras exista
el hombre; éste debe aprender a vivir con ellas de alguna manera.
El término
percepción subliminal se usará aquí para describir
las fuerzas sensoriales del sistema nervioso humano que lo rodean o son
reprimidas por la conciencia consciente o, más sencillo, fuerzas
que se comunican con el inconsciente. Por supuesto el término tiene
implicaciones comunes, tales como lavado de cerebro, manipulación
y otras prácticas deshonrosas, aunque románticas. Otros nombres
científicos quizá más apropiados para este fenómeno
son recepción subliminal, regulación inicial, percepción
inconsciente y subpercepción.
Sin duda podría
pensarse que actualmente, en un mundo moderno que depende y emerge de un
ambiente dominado por los medios de comunicación masiva, todos los
que no sepan leer y entender los lenguajes subliminales de la ilusión
simbólica son analfabetos desde el punto de vista funcional.Los diseñadores
industriales incluyen significados subliminales en productos tales como
automóviles, botellas de refrescos, cortadoras de hierba, ropa, envases
de alimentos, cosméticos, productos farmacéuticos, casas y
artículos para el hogar, aparatos y prácticamente en todo
lo producido para el consumidor en nuestro mágico mundo comercial
de producción masiva.
Por ejemplo, la industria
empaquetadora hace mucho tiempo dejó de ser simplemente el proveedor
de botellas, tubos y cartones en los que se almacena algo de modo seguro
y conveniente. Los empaquetadores son en la actualidad comerciantes de imágenes
simbólicas que proveen de significado y engaños ficticios,
de variedad y valor a una multitud de productos competitivos. Un paseo por
cualquier supermercado moderno revelará que los envases de algunos
artículos que consideramos de primera necesidad son más costosos
que su contenido. La competencia entre los productos de consumo se ha convertido
más bien en un concurso entre los símbolos o imágenes
competitivas que entre los valores materiales. Y la lucha por conseguir
la supremacía en el mercado se libra de preferencia a través
de las mentes inconscientes de los consumidores y no mediante su estado
consciente.
He leído documentos
que hablan sobre el diseño fálico de mangos en planchas y
otros utensilios domésticos, pero lo que expone Bryan Key resulta
mucho más complejo y sorprendente:
"La International
Flavor an Fragances, Inc., con sede en Nueva York, y cuyas ventas de 1971
ascendieron a 112 millones de dólares, obtenidas a través
de sucursales en catorce países, las cuales venden a más de
cien países, ha contribuido con Masters an Johnson's Reproductive
Biology Research Foundation en los estudios sobre la relación entre
el olor y el sexo. Hace tiempo los científicos se dieron cuenta de
que los mamíferos superiores se comunican por medio de la secreción
de sustancias olorosas subliminales. La IFF está sobre la pista de
un aroma subliminal que segregan las mujeres durante la ovulación.
Si pueden sintetizar un producto químico capaz de amplificar el olor,
considere los posibles efectos de tal aroma subliminal puesto en perfumes
y colonias."
8. EXPERIMENTOS CON
EL TAQUISTOSCOPIO
Los experimentos
iniciales de percepción subliminal inducida de manera mecánica
se basaron en el taquistoscopio, que consiste simplemente en un proyector
de película con un disparador de alta velocidad que envía
mensajes cada cinco minutos a 1/3000 de segundo. Se pueden variar las velocidades
para obtener diferentes efectos. El taquistoscopio fue patentado a través
de la oficina de patentes de los Estados Unidos por la Precon Process an
Equipment Corporation, de Nueva Orleans, el 30 de octubre de 1962, y tiene
el número de patentes 3.060.795.
El taquistoscopio
se utilizó al principio para emitir mensajes superpuestos sobre una
película cinematográfica en un cine o sobre películas
transmitidas por televisión. Los mensajes a alta velocidad eran invisibles
para el pensamiento consciente, pero introducían mensajes al inconsciente
del observador, los cuales actuaron sobre una cantidad estadísticamente
importante de personas. Durante las seis semanas de prueba de la máquina
en una sala cinematográfica a la que asistieron 45.699 personas,
se emitieron anuncios alternados de: "¿Hambriento? Coma Palomitas",
y "Tome Coca-Cola". A lo largo de estas seis semanas las ventas
de palomitas aumentaron un 57,7% y las de Coca-Cola en 18,1.
Las reacciones del
público hacia los anuncios inducidos por medios del taquistoscopio
han sido estudiadas de modo exhaustivo. Aun cuando no toda la gente puede
ser influida de modo tan fácil parece ser que una cantidad estadísticamente
importante obedecerá las órdenes dadas de manera subliminal
mientras no exista un conflicto profundo en su mente que esté relacionado
con la orden. Por ejemplo, una persona que deteste realmente cierto producto,
digamos "Cink", no respondería a los anuncios subliminales
ordenándole "Compre Clink". Sin embargo, al considerar
las posibilidades semánticas a disposición de los anunciantes,
esto constituiría muy poco alivio. El contenido consciente podría
decir "Compre Clink", lo cual es rechazado por el espectador a
nivel consciente. El mensaje subliminal podría ser: "Compre
virilidad con Clink" "¿Qué hombre norteamericano
podría resistir la promesa de virilidad?
Una charla reciente
con el director de investigación de un importante distribuidor nacional
de productos alimenticios reveló que su compañía había
vendido su taquistoscopio hacía tres años. Calificó
de "obsoleto" a dicho instrumento, y procedió a explicar
lo último en aparatos de percepción subliminal. La intensidad
de la luz proyectada bajo el nivel de reconocimiento consciente trae como
consecuencia una reacción superior por parte del público a
la lograda por el taquistoscopio. Se conecta un proyector sencillo a un
reóstato y se disminuye la intensidad de la luz para bajar el nivel
que percibe el ojo consciente. Sin embargo, el anuncio todavía se
percibe por el pensamiento inconsciente.
El director de investigaciones
explicó que es mucho más efectivo que el taquistoscopio debido
a que el anuncio es transmitido más continua que intermitentemente
y no puede detectarse. Las luces del taquistoscopio se vuelven visibles
en un osciloscopio al romper intermitentemente con los patrones continuos.
La luz de baja intensidad
no es detectable, ya que se convierte en una parte común y corriente
del patrón de onda contínua. Explicó que los experimentos
con fotografías ultravioletas también habían fallado
en su intento por detectar imágenes invisibles.
Breves llamadas telefónicas
durante julio de 1971 en Nueva York, Chicago y Toronto detectaron a trece
compañías de investigación comercial que ofrecieron
servicios de anuncios subliminales inducidos mecánicamente a los
anunciantes o cualquiera que se interesara y que pudiera pagar sus cuotas.
Por más aterrador
que parezca, los aparatos para inducir mecánicamente los estímulos
subliminales son mucho más que simples juguetes de la mercadotecnia.
Son usados de manera comercial todos los días en Estados Unidos,
y sin embargo encierran el riesgo de ser descubiertos y denunciados por
el público. Existen otras técnicas subliminales no mecánicas
que son también efectivas.
Hoy en día
la publicidad norteamericana lo que vende no es lo que usted ve conscientemente,
sino lo que estimula su inconsciente. Como dijo Marshall McLuhan: "La
publicidad es una pastilla subliminal creada para moldear el inconsciente".
Los mecanismos perceptivos
que se encuentran dentro del cerebro y el sistema nervioso humano proporcionan
una de las explicaciones más curiosas y más importantes de
las respuestas subliminales del comportamiento.
Los experimentos
demuestran que los seres humanos reciben, procesan y transmiten información
que no aparece conscientemente en ninguna de las etapas de su camino a través
del sistema nervioso. Sin duda, el mecanismo inconsciente puede operar independientemente
del mecanismo consciente en el cerebro. Con frecuencia, los dos sistemas
perceptivos parecen operar en direcciones opuestas. Ya se ha establecido
que las percepciones que amenazan de algún modo al individuo o aquellas
que encuentran difíciles de manejar conscientemente están
sujetas a desviarse del consciente hacia el inconsciente. De esta manera
los seres humanos se defienden a sí mismos del daño perceptivo
que podrían sufrir si este mecanismo inhibitorio no operara.
Existen técnicas
para protegernos del daño perceptivo:
La represión:
es la técnica más importante por la cual los seres humanos
evitan ocuparse de la realidad.
El aislamiento: el
evitar percibir o anular las uniones de la información relacionada
a través de asociaciones o identificaciones que pudieran causar ansiedad
es una defensa de la percepción que se usa comúnmente.
La regresión: una defensa común contra la ansiedad tiene lugar
cuando un individuo regresa a una etapa temprana de su vida en la cual estaba
seguro y alguien le tomaba bajo su responsabilidad.
La formación
de fantasías: ésta es una defensa principal usada con frecuencia
tanto por los niños cuanto por los adultos, y puede convertirse en
parte del aislamiento en los medios de comunicación.
La sublimación:
éste es el cambio de dirección de los impulsos y las emociones
hacia canales más aceptables.
El rechazo: una defensa
que se usa con frecuencia es rechazar simplemente la existencia de algo
turbador, como una agresión o la sexualidad.
La proyección:
como defensa de la percepción, la proyección transfiere a
alguien más los sentimientos o deseos que son inaceptables o productores
de ansiedad.
La introyección:
ésta, siendo opuesta a la anterior, se relaciona con la defensa contra
la desilusión hacia otra persona aceptando la culpa o la responsabilidad.
Rara vez es fácil
diferenciar entre las defensas perceptivas antes mencionadas. Pueden interrelacionarse
o sobreimponerse en muchos patrones diferentes. Sin embargo, para los propósitos
de este estudio sobre los medios de comunicación, la represión
constituirá la máxima preocupación, aun cuando las
otras defensas están implícitas con bastante frecuencia en
la represión.
Quizás el
escritor negro norteamericano Eldridge Cleaver defina correctamente el juego
de los medios de comunicación cuando describe la nueva revolución
norteamericana como la lucha de los negros contra la represión. De
acuerdo con Cleaver, a los negros norteamericanos les llevó mucho
tiempo comprender la magnitud de sus propias regresiones. Sencillamente
no podían creer que los que los regresiones. Sencillamente no podían
creer que lo que los blancos estaban haciendo en realidad les estaba ocurriendo.
Pero, mucho peor aún, es que el blanco todavía no sepa qué
está haciendo a los negros.